PREGUNTAS MÁS FRECUENTES sobre Blanqueamiento Dental

Este procedimiento quita el esmalte del diente?

¡No! En absoluto. El esmalte debe ser limpiado externamente primero, luego por medio de la activación del gel con una luz de gas plasma ú otro medio, las moléculas se activan y penetran a la dentina. Allí se combinan con las moleculas de color y las blanquean , pudiendo eliminar muchas de ellas. El esmalte no se ve alterado por el peróxido de hidrógeno ó de carbamida. Existe una técnica de microabrasión , pero tampoco provoca daño alguno. Agunas veces hay que recurrir a ella pero la abrasión es tan mínima que no afecta prácticamente al esmalte.

Cuanto puedo mejorar mi color?

Dependiendo del color de origen y el tono del diente se pueden lograr hasta 8 tonos. Medidos de acuerdo a la escala cromática Vita. Si el color de su diente es amarillo o marron el resultado esperado es de bueno a excelente. Si su color de origen es gris o azulado podemos esperar mejoras regulares a buenas.Esto ocurre debido a las diferentes estructuras minerales de los dientes.

Tengo Fluorosis, puedo blanquear mis dientes?

Si se puede , los resultados dependerán del grado de fluorosis y pueden necesitar mas de una sesión de blanqueo.

Tengo manchado los dientes por antibióticos (tetraciclinas), puedo blanquearlos?

Son difíciles. Depende del grado de pigmentación. En nuestra expériencia el 50% obtuvimos resultados aceptables. Cuando los casos son muy rebeldes y desfavorables el tratamiento se realizó con carillas de porcelana.

Se puede blanquear un diente que se oscureció luego de efectuar un tratamiento de conductos?

Si. Los dientes no vitales son aquellos que les fueron realizados tratamientos de conductos. Durante la operación penetra sangre en los canales dentinarios y cuando esta se descompone , el hierro contenido dentro de los glóbulos rojos oscurece el diente. En estos casos que son un poco mas complejos - se pueden realizar blanqueos también. Hay que tratar el diente desde la cara externa y desde la cavidad pulpar (interna). En la mayor parte de los casos se obtienen excelentes resultados.

Cuantas veces puedo blanquear los dientes, con qué frecuencia?

Se puede blanquear perfectamente una vez al año dado que no provoca ningún problema

Es doloroso el procedimiento?

No. En absoluto. Solamente hay que dejar trabajar al operador y tratar de descansar.

Cuanto tiempo dura el blanqueo?

Estudio en vitro demuestran que no hay grandes cambios de color durante 2 año o 3 años. Dependiendo de los casos el resultado puede permanecer inalterable hasta 7 años. Hay que tener en cuenta que el ojo se acostumbra al nuevo color muy rapidamente (metamerismo).

Hay sensibilidad después del blanqueo?

Generalmente no. Hay veces que se presentan alguna sensibilidad sobre todo al frio- que cede en unas horas o bien con un analgésico.

 

El uso y manejo de los cepillos de dientes

Traducido al español para CDC por Menéndez, Mouro y Asociados S.A.

 

Enero 2012 -- El cepillado dental con pastas que contengan flúor es un método simple, ampliamente recomendado y practicado para el cuidado de nuestros dientes. Cuando se realiza en forma habitual y apropiada, el cepillado dental puede reducir la cantidad de placa que contiene la bacteria asociada con la enfermedad gingival y la caries dental, como así también proveer los beneficios del flúor en la prevención de las caries.


¿Hay algún riesgo de salud con cepillos dentales?

A la fecha, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no tienen conocimiento de ningún efecto adverso para la salud que esté directamente relacionado al uso del cepillo dental, aunque las personas con desórdenes sanguíneos (hemorragias) y quienes tienen un sistema inmunológico inadecuado pueden sufrir lesiones a causa del cepillado dental y necesiten buscar métodos alternativos de higiene oral. La boca es el hogar de millones de gérmenes. Al remover la placa y la suciedad del diente, los cepillos dentales se contaminan con bacterias, sangre, saliva, detritos bucales y pasta dental. Debido a esta contaminación, una simple recomendación es enjuagar su propio cepillo con agua de la llave después de cada cepillado. Algunas investigaciones especiales han sugerido que, aun después de un profundo enjuague, los cepillos dentales pueden permanecer contaminados con organismos potencialmente patogénicos. En respuesta a esto, se han desarrollado diversos medios de limpieza, desinfección o esterilización de los cepillos dentales en uso. Sin embargo, a la fecha, no se ha publicado ninguna investigación que registre algún caso en el que el cepillado con cepillos dentales contaminados haya provocado en el usuario la recontaminación de su boca, infecciones bucales u otros efectos adversos para su salud.

Recomendaciones para el cuidado del cepillo dental

  • No comparta los cepillos dentales. El intercambio de fluidos corporales que esto promovería, aumenta el riesgo de contraer infecciones para quienes los compartan. Esta es una consideración particularmente importante para las personas con sistemas inmunes comprometidos o con enfermedades infecciosas.

  • Después del cepillado, enjuague su cepillo dental cuidadosamente con agua corriente para asegurarse de remover la pasta dental y los detritos, déjelo secar al aire libre, y guárdelo en posición vertical con las cerdas hacia arriba. Si varios cepillos comparten el mismo cepillero, no permita que haya contacto entre ellos.

  • No es necesario remojar los cepillos dentales en soluciones desinfectantes o enjuagues bucales. En realidad, esta práctica puede provocar la contaminación entre cepillos si la solución se utiliza durante un periodo largo o si varios usuarios la comparten.

  • Tampoco es necesario utilizar lava-vajillas, dispositivos de microondas o rayos ultravioleta para desinfectar los cepillos dentales. Estas medidas pueden dañarlos.

  • No mantenga los cepillos cubiertos ni los guarde en recipientes cerrados. Estas condiciones (un ambiente húmedo) son más propicias para el crecimiento bacteriano que el aire libre.

  • Reemplace su cepillo dental cada 3-4 meses, o antes si las puntas de las cerdas aparecen gastadas o dobladas. Esta recomendación de la Asociación Dental Americana está basada en la vida útil del cepillo dental y su posterior pérdida de efectividad mecánica, no por su contaminación bacteriana.


La decisión de comprar o usar productos para la desinfección del cepillo dental requiere cuidadosa consideración dado que, actualmente, la literatura científica no apoya esta práctica.

 

Programas de cepillado dental para escuelas y grupos determinados


El cepillado dental en ámbitos grupales debería realizarse siempre bajo supervisión para asegurar que los cepillos dentales no se compartan y que sean utilizados apropiadamente. En estos ambientes, la probabilidad de que el cepillo se contamine es muy alta, sea esto porque los niños juegan con ellos o porque los cepillos dentales son guardados en forma inapropiada. Además, existe una pequeña posibilidad de que los cepillos puedan contaminarse con sangre durante el cepillado. Aunque el riesgo de transmisión de enfermedades a través de los cepillos dentales es aún mínimo, es una causa potencial a considerar. Por lo tanto, las personas encargadas de los programas de cepillado dental en estos ámbitos deberían evaluar sus programas cuidadosamente.

Medidas recomendadas para los programas de higiene bucal en escuelas:

  • Asegurar que cada niño tenga su propio cepillo dental, marcado claramente con su identificación. No permitir que los niños compartan ni pidan prestados los cepillos dentales.

  • Para prevenir la contaminación a través del tubo de la pasta dental, asegurar que se elimine un trocito de pasta sobre un papel encerado siempre antes de aplicarla sobre el cepillo dental.

  • Después de que los niños finalizan el cepillado, asegurarse de que enjuaguen sus cepillos dentales cuidadosamente con agua corriente, los dejen secar al aire libre y los guarden en la posición correcta con las cerdas hacia arriba de modo tal que no entren en contacto con los de otros niños.

  • Suministrar a los niños vasos de plástico o papel para enjuagarse después del cepillado. No permitirles que compartan sus vasos y asegurar que los descarten apropiadamente después de un solo uso.

 

Cuidado de los dientes de nuestros hijos. ¿Su hijo tiene el hábito de chuparse el dedo?

 

El hábito de succión del dedo es sin duda uno de los hábitos que más preocupa a los padres

 

Los problemas que puede producir, afectan tanto la estética como la función, provocando desplazamientos dentales insignificantes, hasta mordidas abiertas anteriores considerables, con movimiento hacia afuera de los incisivos superiores, así como también colapso maxilar y consecuencia mordida cruzada posterior.

Sabemos que el recién nacido posee un mecanismo bien desarrollado para chupar, y esto constituye su intercambio más importante con el mundo que lo rodea, del cual obtiene su nutrición así como sensación de bienestar, obteniendo seguridad y cariño, que son indispensables para su desarrollo.

La succión digital se ha considerado normal hasta los dos y medio años de edad, si se prolonga puede producir los problemas al inicio mencionados.

Aunque no se sabe la causa o razón específica por la que aparece o persiste esta conducta, podemos mencionar algunas que pudieran tener relación con ésta:

Falta de atención de los padres al niño.

Tensiones en el entorno familiar.

Inmadurez emocional del niño.

Cambios en el ambiente familiar (el nacimiento de un hermano, ingreso del niño a la escuela, etc.).

Desde el punto de vista bucal el daño provocado por la persistencia de esta conducta depende de tres factores principales:

La intensidad, es decir la fuerza que aplica a los dientes durante la succión.

La duración, cantidad de tiempo que se dedica a succionar. La frecuencia, número de veces que se realiza el hábito durante el día.

De estos tres factores la duración presenta la función más crítica en los movimientos dentales, una duración de cuatro a seis horas al día origina movimientos dentales importantes.

Es importante mencionar que la mayoría de los intentos por erradicar esta conducta mediante regaños, palabras fuertes, castigos y cualquier otra conducta agresiva sobre el niño que presenta este hábito, han sido contraproducentes porque lejos de eliminarlo, se ha reforzado esta conducta haciéndola más marcada y frecuente.

Sobre cómo podemos manejar este problema diremos que la atención debe ser oportuna, buscando motivar al niño informándole sobre la importancia de dejar este hábito y las consecuencias que tendría si no lo deja, es decir buscar su cooperación para eliminar esta conducta.

Se han utilizado diferentes procedimientos para eliminar este hábito, como son los recordatorios que son la utilización de vendajes adhesivos, o soluciones de mal sabor colocados alrededor del dedo que se chupa.

Si estos procedimientos no dieran resultado, podríamos utilizar otro tratamiento que a mi juicio sería el más recomendable, siendo éste la utilización de una trampa palatina o trampa para dedo, cuyo diseño interrumpe el hábito digital al impedir la colocación del dedo y la satisfacción derivada de la succión, logrando así la eliminación de esta conducta.

Es importante mencionar que la utilización de estos aparatos puede ocasionar ciertos efectos secundarios pasajeros después de su colocación, como serían alteraciones en los patrones de alimentación, fonación y sueño, que desaparecerán en tres o siete días aproximadamente.

Que sea tarea de equipo, padres, paciente y profesional, la procuración de la salud bucal de nuestros niños.

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